¿Montessori se opone a las tareas en casa?

Lápices de colores

 

Muchos padres han escuchado que las escuelas Montessori no creen en los deberes, las notas y los exámenes. Es realmente un error de interpretación de la propuesta Montessori.

Los deberes

La mayoría de las escuelas Montessori no asignan tareas para la casa salvo en el nivel de primaria. Cuando se les asigna tarea a los niños más grandes, rara vez consiste en página tras página de tarea pesada. sino que son deberes significativos e interesantes para extenderse en temas que los niños están desarrollando en clase. Muchos deberes invitan a padres e hijos en trabajar juntos.

Los deberes no deben ser jamás campo de batalla entre niño y adulto. Uno de nuestros objetivos como padres y maestros, deben ser ayudar a los niños a aprender a organizarse, administrar el tiempo y proseguir hasta terminar la tarea. Idealmente, los desafíos domésticos le dan a los padres y a los niños una grata oportunidad, para trabajar juntos en proyectos que les dan tanto a los padres como a los niños un sentimiento de logro.

Están destinados a enriquecer y expandir el programa de estudios.

tareas

¡Los deberes no tienen que ser aburridos!

Montessori estimula a los niños a pensar, explorar y perseguir proyectos tangibles que les otorgan un sentimiento de satisfacción. Los deberes son una oportunidad para que los alumnos practiquen y refuercen las habilidades presentadas en la clase. Más aún, se puede desarrollar en el crecimiento, cierto grado de autodisciplina a través del proceso de completar tareas de forma independiente.

Muchas veces en el Taller Montessori se envían a casa una cantidad de “Desafíos para el hogar” prediseñados, para cada grupo de edad en la clase. Los niños tienen una semana entera para completarlos. Cuando concluye la semana, los maestros generalmente se sientan con los niños para rever lo que funcionó, lo que les gustó, y lo que les resultó difícil o muy cansador.

Dependiendo del nivel en el que está el niño, los deberes incluyen generalmente: algo de lectura, búsqueda de información, escritura, y algo tangible para concretar. Pueden organizarse en tres grupos:

  1. Cosas para experimentar, tales como un libro, visitar un museo o ir a ver un partido.
  2. Cosas para aprender, expresadas en términos de habilidades y conocimiento, tales como “Fíjate si puedes aprender a resolver estos problemas bien, para que luego le puedas enseñar la forma de hacerlo a otro compañero menor.”
  3. Productos para ser expuestos, tales como un juego, ensayo, experimento o maqueta.

Cuando es posible, los maestros prepararán opciones para que elijan entre varias tareas alternativas. A veces, los maestros preparan tareas semanales que se negocian individualmente con cada alumno.

En nuestra escuela hemos implementado las tareas de actividades prácticas, lo que son responsabilidades en casa. Hasta ahora hemos tenido buenas impresiones y comentarios de nuestros niños. Las Guías observan el desafío para niños y padres ante este tipo de trabajos, y en la escuelas e revisan cuidadosamente las redacciones que van llevando los niños.

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