La percepción

La percepción de las cosas que ocurren en nuestro entorno contiene una red bastante compleja de interacciones externas e internas que trabajan en orquesta unas con otras.  Las cosas que experimentamos podrían parecernos algo aisladas y sin embargo hay muchos factores que están implicados: lo que está ocurriendo fuera, las conexiones neuronales en el cerebro extendidas a nuestro sistema nervioso, y las experiencias previas. Una experiencia inicia con una conexión sensorial que nuestra mente puede etiquetar como “agradable, desagradable o neutral”;  a dicha experiencia generalmente respondemos de manera física, mental y/o emocional. Hay una cadena de reacciones que ocurre tan rápido que el control que tenemos sobre ellas es mínimo.

Si analizamos bien esta información, nos podemos dar cuenta de que el impacto que tiene la percepción en la creación de nuestros valores y sistema de creencias así como del entendimiento  que tenemos de la manera en que existimos nosotros y  el mundo es crucial.

No vemos las cosas como son. Más bien vemos las cosas como somos nosotros. Nuestra mente está creando nuestra realidad a cada momento. Y si esto es así somos creadores en potencia de nuestra realidad.

¿Podemos entonces ser creadores de la vida que realmente deseamos vivir?  Existe en nosotros ese potencial de co-crear una vida con sentido y una vez que comprendemos  mejor como percibimos el mundo y la naturaleza de nuestros pensamientos podemos tomar responsabilidad de crear ese entorno que queremos.

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