La repetición
Repetición

El saber cómo usar el material es solo el comienzo de su utilidad para el niño y la niña. Es en la repetición de su uso donde el verdadero crecimiento del pequeño y la pequeña, el desarrollo de su naturaleza síquica, tienen lugar. Esta repetición ocurre únicamente si el niño o niña ha comprendido la idea que el ejercicio representa, y si esta idea corresponde a una necesidad interna para él o ella. Para ello explicaba María Montessori: “Una captación mental de la idea (del material) es indispensable para el comienzo de la repetición. El ejercicio que desarrolla vida consiste en la repetición, no en la captación de la idea. Este fenómeno no siempre ocurre, de hecho, la repetición corresponde a una necesidad. Es necesario ofrecer aquellos ejercicios que correspondan a la necesidad de desarrollo experimentada por un organismo”.

Es entonces la repetición de un ejercicio lo que la guía vigilará. Cuando este fenómeno ocurra, sabrá que ha ayudado a adecuar las necesidades internas del niño a la ayuda que su medio ambiente le proporciona para desarrollarse, y podrá dejarlo para que él dirija su propio aprendizaje. Después de un periodo de uso repetido de un ejercicio en su forma comprendida originalmente, aparece todavía otro fenómeno: el niño y la niña empiezan a crear nuevas formas de usar el material, combinando a menudo varios ejercicios diferentes que están interrelacionados, o comparando el material con objetos conexos dentro de su ambiente. Es el desarrollo interno del niño y la niña, combinado con las posibilidades creativas ocultas en el diseño de los materiales, lo que hace posible esta explosión de actividad creativa.