Estructura y orden

Un elemento clave en el medio ambiente Montessori es su estructura y orden. La estructura y el orden subyacentes del universo deben reflejarse en el salón de clase para que el niño pueda subjetivarlos, y construir así su propia inteligencia y orden mental. A través de este orden subjetivado, el niño aprende a confiar en su medio ambiente y en su poder de interactuar con él en una forma positiva. Asegura al niño la posibilidad de una actividad llena de propósito. Él sabe a dónde acudir para encontrar los materiales que ha elegido, los materiales están agrupados de acuerdo con el interés al que apelan, y arreglados en secuencia en cuanto a la dificultad o grado de complicación que presentan

El orden significa que se le asegura al niño la posibilidad de un ciclo completo de actividad al utilizar los materiales. Él encontrará todas las piezas que necesita para el ejercicio que elija; nada estará roto ni faltará. No se permitirá que nadie lo interrumpa ni interfiera con su trabajo. Regresará los materiales a su lugar, y en las mismas condiciones en que los encontró. Al devolver los materiales, el niño no solo participa en el ciclo completo de actividad, sino que se convierte en un colaborador cabal para mantener el orden en el salón de clase. La forma casual en que el niño acepta esta responsabilidad en un grupo Montessori con frecuencia es una sorpresa, tanto para el padre como para el educador. Estamos acostumbrados a observar a los niños en ambientes que no están estructurados para sus necesidades, y por lo tanto no tenemos a menudo la oportunidad de presenciar este aspecto de su naturaleza en desarrollo.

 M. Montessori.